SALA DE PRENSA

Todos los sectores contribuirán al objetivo europeo de reducción de emisiones del 55%. Jose Maria García Barrendero y Bernadett Papp, Julio de 2021

El pasado 14 de julio, la Comisión Europea adoptó un paquete de propuestas para hacer que las políticas de clima, energía, uso del suelo, transporte e impuestos de la UE se adecúen al objetivo de reducir las emisiones netas de gases de efecto invernadero en, al menos, un 55% para 2030 en comparación con los niveles de 1990.

El Pacto Verde Europeo, presentado por la Comisión el 11 de diciembre de 2019, establece el objetivo de convertir a Europa en el primer continente neutro en emisiones para 2050. La Ley Europea del Clima, que entrará en vigor este mes, consagra en una legislación vinculante este compromiso y el objetivo intermedio de reducir las emisiones netas de gases de efecto invernadero en al menos un 55% para 2030, en comparación con los niveles de 1990.

Lograr estas reducciones de emisiones en la próxima década es crucial para que Europa cumpla su objetivo para 2050 y haga realidad el Pacto Verde Europeo.

Las propuestas del llamado paquete legislativo Fit for 55 permitirán la necesaria aceleración de las reducciones de emisiones de gases de efecto invernadero en la próxima década. Combinan la introducción del comercio de derechos de emisión a nuevos sectores y un endurecimiento de condiciones para los sectores que ya están presentes en él; así como mayor uso de energía renovable, mayor eficiencia energética, un despliegue intenso de los métodos de transporte con bajos emisiones y la infraestructura y los combustibles para respaldarlos, una alineación de las políticas fiscales con los objetivos del Pacto Verde Europeo, medidas para prevenir fugas de carbono, y herramientas para preservar y hacer crecer nuestros sumideros de carbono naturales.

La mayoría de las propuestas de reforma afectan al Sistema Europeo de Comercio de Emisiones (EU ETS), como piedra angular del proceso de descarbonización de la economía europea. Las reglas actuales del sistema se definen para cumplir el objetivo de reducción de emisiones del 40% en toda la UE para 2030 con el que la Unión Europea se comprometió al firmar y ratificar el Acuerdo Climático de París en 2015. Sin embargo, diferentes evaluaciones de impacto y estudios de viabilidad demostraron que este objetivo de reducción de emisiones da como resultado en un aumento superior al aceptable en las temperaturas medias y que se podría alcanzar un objetivo mayor. Por esta razón, la UE adoptó en diciembre de 2020 un objetivo de reducción de emisiones de al menos el 55% para 2030. Dado que los diferentes sectores de la economía también tienen diferentes capacidades para descarbonizar sus procesos, las empresas cubiertas por el esquema ETS tendrán que reducir sus emisiones en un 61% según a las diferentes propuestas.

El límite de emisiones permitido por el sistema de comercio de derechos de emisión disminuirá más a medida que el factor de reducción lineal (actualmente en 2,2%) aumenta a 4,2% a partir del año posterior a la entrada en vigor de las modificaciones. El número de derechos de emisión disponibles en el sistema se reducirá aún más mediante una reducción única (recalculo del límite total de emisiones) en un número que la Comisión calculó en 117 millones de derechos de emisión.

También serán más estrictas las reglas de asignación gratuita de derechos de emisión a aquellas instalaciones que tengan derecho a recibirlos. Los índices de referencia de productos que son la base de los cálculos de asignación gratuita se revisarán y podrán reducirse en una tasa máxima del 2,5% a partir de 2026 en lugar del 1,6% actual si la Comisión considera viables reducciones de emisiones adicionales basadas en las tecnologías disponibles.

Además, las asignaciones gratuitas para los sectores afectados por el mecanismo de ajuste en frontera del carbono (CBAM) se eliminarán gradualmente en diez años a partir de 2026. Las compañías de aviación también deben prepararse para la reducción de su asignación gratuita. (A partir de 2021, las empresas de aviación pueden usar el mismo tipo de derecho de emisión para el cumplimiento que las empresas de energía y las industrias).

Todo lo anterior se traducirá en menor disponibilidad de derechos de emisión en las subastas y en el mercado secundario y, muy probablemente, también en mayores precios de los EUA.

Desde diciembre de 2020, el contrato de carbono de referencia ganó un 78,48% cuando alcanzó un máximo histórico de 58,4 euros el 5 de julio. Los analistas coinciden en que el precio de los derechos de emisión de carbono europeos podría aumentar aún más una vez que se implementen las reformas del esquema EU ETS. El consenso del mercado muestra que el precio del derecho de 1tn de emisión (EUA) podría llegar a casi 100 euros a finales de la década, lo que supone una carga importante para los productores de electricidad que no reciben ninguna asignación gratuita, y que por tanto tienen que comprar todos sus derechos en el mercado o invertir en tecnologías renovables. Las eléctricas pueden cubrir estos costes transfiriéndolos a sus consumidores, lo que luego se traduce en mayores precios de la electricidad.

Todas las propuestas (también las que afectan al uso de energías renovables o la eficiencia energética) necesitan ahora la aprobación de los diferentes grupos políticos en el Parlamento Europeo y la de los Estados miembros en el Consejo. Las negociaciones podrían durar varios meses, ya que existe el riesgo de que los ciudadanos que ya se encuentran en situación de pobreza energética paguen la mayor parte de los costes de descarbonización. La forma final de las nuevas normas puede ser diferente a la propuesta de la Comisión, pero si la UE pretende alcanzar la meta de reducción de emisiones del 55%, todos los actores económicos tendrán que contribuir al ansiado objetivo.

 

Jose Maria García Barrendero – Country Manager – Vertis Environmental Finance
Bernadett Papp- Senior Market Analyst – Vertis Environmental Finance

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